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María Blanchard

María Gutiérrez Blanchard nació en Cabezón de la Sal, Santander, en 1881. Cerca de 1899 se establece en Madrid, donde iniciará estudios con el pintor  Fernando Álvarez de Sotomayor en 1906, los cuales abandonará para instalarse en París.

María Blanchard. Naturaleza muerta en relieve, 1916
Museo de Bellas Artes, Caracas

Hacia 1908 se interesa por el cubismo de Georges Braque y Pablo Picasso, aunque se mantiene dentro de los preceptos de la Academia Vitti, donde retoma sus estudios con Kees van Dongen y Hermenegildo Anglada Caramasa. De vuelta en España en 1913, trabaja como docente en la Escuela Nacional de Salamanca.

El ambiente de incomprensión que domina en España frente a los avances de la vanguardia cultural, obligan a Blanchard a establecerse nuevamente en París. Allí, a partir de 1916 se relaciona con Picasso, Lhote, Metzinger y Lipchitz, entre otros, y asume plenamente el postulado cubista. Dentro de esta corriente destaca el trabajo en conjunto con Juan Gris, con quien intercambiará ideas y hasta temas para sus pinturas.

Su estilo destaca por una interpretación personal del cubismo sintético, donde a la simplificación y claridad formal suma la artista una paleta cromática marcada por el contraste entre las saturaciones del pigmento y las suaves veladuras que servían como escenario de sus composiciones. Así se aprecia en las leves notas de azul y verde de la Naturaleza muerta en relieve (1916) de la colección del Museo de Bellas Artes de Caracas.

De una posición social acomodada, María Blanchard tuvo una vida marcada por las dificultades. Al final de su vida, cada vez más inmersa en el aislamiento y el desasosiego, su trabajo se orienta hacia una figuración algo próxima a la Nueva Objetividad alemana. Sin conocer el éxito de su obra, Blanchard murió en París el 5 de abril de 1932.

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