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Iván Petrovszky

Contraste y armonías cromáticas, 1995
Ateneo de Valencia, Venezuela

De Iván Petrovszky (Egyek, Hungría, 1913-Caracas, 2007) son célebres sus escenas citadinas y personajes ensimismados, donde el carácter de la línea y la sensibilidad por el color resultan protagonistas. En Contraste y armonías cromáticas se aprecia un interés en concentrarse en la figura humana como pretexto para desarrollar el estudio que se alude en el título de la obra.

Las poses de los personajes, sin embargo, son significativas de una temporalidad detenida que es propicia para crear un clima sereno de contemplación. Este se desenvuelve a lo largo de las cinco pequeñas pinturas que conforman este conjunto, donde destaca como soporte el uso desprejuiciado del papel, atributo de un arte considerado muchas veces como menor. Petrovszky es uno de los artistas que influyó notablemente en la construcción de la modernidad artística venezolana, gracias a su formación europea.

Mantuvo una presencia constante en los salones de arte, en especial en el Arturo Michelena, incluso a pesar de las tendencias de avanzada que propugnaban el gran formato, la instalación y los medios electrónicos. Esa convivencia con las jóvenes generaciones en un ambiente de confrontación como es un salón resulta notable en un artista como Petrovszky, y da cuenta de la trascendencia vital de su obra.

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