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Elsa Gramcko

Elsa Gramcko. Foto: Carlos Puche

Elsa Gramcko (1925-1994)  fue una artista venezolana nacida en Puerto Cabello. En 1939 se traslada a Caracas con su familia. En la capital de Venezuela asistirá en 1946 a los cursos libres de la recién creada Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela.

Al año siguiente contrae matrimonio con el fotógrafo Carlos Puche. En 1955, asiste como oyente  a las clases que dictaba Alejandro Otero en la Escuela de Arte Plásticas y Aplicadas de Caracas y participa en las tertulias de la librería Cruz del Sur. Estas circunstancias hacen que su primera obra se oriente por la corriente de la abstracción geométrica, aunque con un marcado carácter experimental e intimista, fruto de una formación prácticamente autodidacta.

A diferencia de muchos de sus colegas, Gramcko persistió en utilizar soporte y técnicas tradicionales de la pintura como óleo y la tela, incluso el marco. Sus formas profundizan en la búsqueda de sinuosidades  y contrastes cromáticos que propician veladas asociaciones figurativas. La calidad de estas realizaciones y el estímulo de sus colegas la llevan a participar en importantes exposiciones como "Artistas de la cuenca del Caribe" presentada en The Museum of Fine Arts, Houston, en 1956. Al año siguiente comienza su participación en el Salón Oficial de Arte Venezolano, así como en el I Salón de Arte Abstracto presentado en la Galería Don Hatch, Caracas. De manera colectiva, representó a Venezuela en la Feria Internacional de Bruselas (1958), la V Bienal de São Paulo y el IX Festival de Cartagena de Indias (1959).

N˚ 12, 1958. Galería de Arte Nacional, Caracas

A finales de los cincuenta su obra se orienta por una simplificación del repertorio formal y por el empleo paulatino de superficies más texturadas gracias al uso del aserrín y otros materiales, lo cual derivará en la inclusión de metales oxidados, provenientes del desguace de carros y aparatos electrodomésticos. El acabado estético de estas propuestas motivarán a la crítica local a vincular su obra con la corriente informalista, un apelativo con el que nunca estuvo de acuerdo. De hecho, una buena parte de la producción de esta etapa insiste en la búsqueda de una geometría formal a partir de los materiales de deshecho como las placas internas y el óxido de los acumuladores eléctricos. Sobre esta etapa afirmó Carlos Sánchez en 1982:
[…] estas obras coinciden en mostrarnos una sublimación del objeto, una transmutación que lo conduce desde la triste condición de desecho, hasta la trascendente presencia viva del tiempo que va adquiriendo la materia al ser transformada en elemento vital para la creación […]. Un viaje en dos tiempos: desde el tiempo de lo cotidiano hasta el tiempo de lo inmortal. 
En 1964 incursiona en la utilización de elementos de puertas y ventanas para dar forma a una etapa rica en asociaciones simbólicas conocida como Puertas y moradas. Con estas piezas representó a Venezuela, junto con Jesús Soto, Luisa Palacios y otros artistas en la Bienal de Venecia de 1964. Ese año recibe importantes reconocimientos como el Premio John Boulton por El portal, el segundo premio del Salón D'Empaire con La puerta azul, y en 1965 el Premio Armando Reverón por La casa.

Elsa Gramcko tuvo también una participación en la escultura en la cual retoma la impronta constructiva de los cincuenta, mediante metales negros o superficies reflectantes del cromado. Por una obra de esta etapa, Abraxas, recibe el Premio Nacional de Escultura, lo cual le anima a realizar algunas propuestas de integración a la arquitectura. No obstante, razones de tipo económico hacen que abandone estas exploraciones tridimensionales.

Objeto 32, 1977. Galería de Arte Nacional, Caracas

El último capítulo creativo de Gramcko será conocido como la etapa de los Bocetos de un artesano de nuestro tiempo, en la cual, a decir de Juan Carlos López, es posible distinguir tres momentos:
Los primeros bocetos (1974) de una marcada influencia mondrianesca, en los cuales la artista "reproduce" ciertos esquemas compositivos del neoplasticismo, con el empleo de maderas coloreadas: ensamblajes que intentan representar estados anímicos complejos. Un segundo grupo (a partir de 1976) incorpora, junto a las maderas, objetos recogidos en las playas, y escritos alusivos a la soledad del hombre actual. Los últimos bocetos, realizados en su mayoría en 1978, son ensamblajes de maderas sin colores ni letras".
Elsa Gramcko abandonó el trabajo artístico en 1979 por razones de salud. Murió en Caracas en 1994.


Versión de la entrada de la artista en el Diccionario biográfico de las artes visuales en Venezuela. Fundación Galería de Arte Nacional: Caracas, 2005.

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