Ir al contenido principal

Ramón Vásquez Brito: poesía visual


La blancura de su esencia palpita en la soledad, 1996
Hotel Venetur Margarita, Nueva Esparta, Venezuela

La figura de Ramón Vásquez Brito destaca por su singular aporte a la conformación de un paisaje de profunda raigambre humanista. La escena marina que se reitera en sus lienzos acoge contenidos que trascienden la inmediatez de la mirada y se adentran en una simbología de emotivos alcances poéticos, originados de una visión memoriosa de la isla de Margarita.

Esta obra corresponde a una etapa en la cual el artista ha consolidado un lenguaje propio que favorece la visión poética del entorno a través de la pintura. Partiendo del paisaje marino, Vásquez Brito se vale de grandes formatos que insinúan el espacio de la costa, el horizonte y el cielo, a través de franjas horizontales, donde el tema casi desaparece para convertirse en una realidad trascendente del motivo insular que fue su origen.

Vásquez Brito crea una imagen que supera la réplica del entorno conocido, aspirando a una suerte de representación ideal del espacio. El empeño en adentrarse sensiblemente en el paisaje parece tener como meta el reconocimiento de la interioridad del pintor. Las coordenadas de este nuevo espacio subjetivo, donde coinciden autor y espectador, provienen muchas veces de los títulos de las obras, suerte de versos de un poema visual que se elabora perennemente.

Lo más visto

El arte precolombino de Venezuela

Estoy viendo imágenes de figuras de alfarería del prehispánico de Venezuela, y después de repasar sus cualidades técnicas y las coordenadas geográficas y cronológicas que el arqueólogo minuciosamente les asignó, me entretengo pensando en los cientos, miles de años que han transcurrido desde que fueron realizadas, en las horas remotas en que un hombre, una mujer, conjuró en un poco de arcilla un alivio para los temores de la selva y las dudas de la noche infinita.

El arte abstracto y la emoción de la geometría

En toda obra de arte existe siempre un determinado grado de abstracción. Cada época y cada artista propone o asume una distancia con respecto a los objetos que decide representar en un dibujo, una pintura o una escultura, haciendo que la identificación de las figuras por parte del espectador sea más o menos directa. Otros artistas, como consecuencia de un proceso de abstracción que se torna más intenso, deciden excluir por completo el objeto de referencia con lo cual las imágenes ya no pueden ser fácilmente identificables.

El arte abstracto y la negación de la realidad

Una parte de la crítica del arte venezolano cuestionó en algún momento el problema en torno a la ausencia de la referencia local en el arte abstracto de los años cincuenta. Para entender esta supuesta negación habría que considerar la llegada a Caracas desde una provincia atrasada y rural de varios jóvenes que pronto se convertirían en practicantes de tal corriente artística, la situación anacrónica de la educación del arte en la capital y el contraste que esto suponía con referentes de gran resonancia internacional: París, por ejemplo, como centro artístico del mundo.