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Obras singulares de maestros contemporáneos

Vista del panel de entrada de la exposición. Foto: analítica

La exposición "Obras singulares de maestros contemporáneos" reúne una cuidada selección de trabajos de 28 artistas venezolanos activos desde la segunda mitad del siglo XX hasta el presente. Desplegadas en dos plantas del edificio de la Galería Freites, el público podrá apreciar un conjunto de pinturas, esculturas, dibujos y estampas, realizadas en diferentes formatos, algunas de ellas con verdaderas dimensiones de museo. Los artistas convocados para esta curaduría de María Luz Cárdenas fueron, entre otros, Jacobo Borges, Omar Carreño, Sigfredo Chacón, Carlos Cruz-Díez, Ángel Hurtado, Humberto Jaimes Sánchez, Marisol, Alirio Palacios, Héctor Poleo, Alirio Rodríguez y Jesús Soto.

Las últimas semanas del año las galerías suelen echar mano de sus fondos de obras y planificar exposiciones colectivas que resultan útiles para revisar su perfil y trayectoria. En algunas ocasiones, el resultado es de una calidad y amplitud conceptual que se podría equiparar al estándar de un museo. En el caso venezolano, este logro es particularmente sensible cuando se observa la crisis de nuestros museos desde la doble óptica de las limitaciones ideológicas que constriñen una verdadera gestión curatorial autónoma, y de la merma en visitantes provocada por la politización del espacio urbano, la inseguridad y la crisis económica.

Aunque las galerías no pueden sustituir la acción de los museos porque, entre otras razones, carecen del sustrato histórico, patrimonial y cultural de las colecciones públicas, sí pueden ofrecer aproximaciones convincentes como este panorama de las artes visuales venezolanas de la segunda mitad del siglo XX y las décadas recientes. Con este fin la curaduría organizó un diálogo de temas que se entrecruzan en sala, los cuales abordan la relación sensible con la naturaleza y el paisaje; la exploración subjetiva y libre de la representación, en especial de la figura humana; y finalmente la investigación del espacio como concepto artístico autónomo.

Como suele suceder, se podrían señalar ausencias notables. Sin embargo, estas carencias se compensan momentáneamente por el peso histórico de los autores convocados, quienes brindan una magnífica introducción a este periodo. Con respecto a las obras, la exposición aúna el placer y la grata sorpresa al congregar una ambiciosa selección que incluye algunos trabajos inéditos o que en los últimos años eran asequibles solo en publicaciones. De esta manera, frente a las limitaciones de programación o servicios que afectan a los museos nacionales, esta muestra representa una valiosa visión parcial de la historia del arte moderno y contemporáneo en Venezuela.




"Obras singulares de maestros contemporáneos". Galería Freites. Desde el 19 de noviembre de 2016. Curadora: María Luz Cárdenas.

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En agosto de 1963, en ocasión de una exposición de cerámica que itineraba por Washington, su auspiciador, Hans Neumann, llamaba la atención sobre el título escogido para aquella muestra: Venezuelan Pottery. Lo curioso era que entre las obras exhibidas no se apreciaba una posible conexión que tributara la tradición alfarera de nuestros antepasados, y en cuanto a los artistas, algunos de ellos no habían nacido en el país. Neumann achacaba estos aspectos al hecho de que la trayectoria de nuestra cerámica, en especial la que era fruto de una expresión individual, era relativamente corta pues se había iniciado apenas a principios de la década del cuarenta del siglo XX.

Las casas de Bárbaro Rivas

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